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Lounge Bar Empuriabrava

Ubicació

Avd. joan Carles I, 16. Empuriabrava. Castelló d'Empúries

Tipologia

Interiorisme

Any

2006

Autors

Eduardo Gutiérrez Munné
Jordi Fernández Rio

Promotor

Evaristo Gallego Romero

Un lounge bar en Empuriabrava con una premisa: la singularidad y un trato exclusivo al cliente. Un único espacio, con una única solución arquitectónica pero que genere una gran cantidad de percepciones diferentes: visuales, cromáticas, auditivas, sensitivas...

La idea parte de la planta del local y del análisis de los tipos de clientes que puede haber en el lounge bar. Se define una zona de barra, unos espacios reservados para grupos pero no cerrados totalmente, una zona de entrada de uso más generalizado y otras zonas más tranquilas de configuración variable que quedan matizadas por la posición central de los privados. De esta manera se pretende que cada cliente pueda encontrar su espacio particular, el que más se ajuste a su persona. Por la tanto partimos de un análisis de los clientes que deviene en una zonificación y esta en una especificación y que arquitectónicamente está inspirada en la genética y en la codificación. Buscamos un solo material, una sola envolvente que sea capaz de generar los espacios de los que hablábamos antes y que a la vez no los separe totalmente y que visualmente nos permita tener en todo momento una percepción, aunque matizada, de la globalidad del espacio. Es decir, percibir el todo desde la singularidad del sitio concreto. Una única solución pero con multiplicidad de variables.

Una malla tridimensional, irregular, deformada, estirada y moldeada para adaptarse a la arquitectura existente del edificio, para cubrir el espacio de terraza, para generar los espacios requeridos por el programa. Más de cuatrocientas piezas de metal todas diferentes, más de dos mil caras con otras tantas orientaciones, todas codificadas, todas controladas, que hacen que cada perspectiva sea singular, que cada reflejo y cada matiz de la luz sea diferente. Luces con cambio de color. Un sistema RGB de fluorescencia y una malla blanca dentro de una caja negra capaz de coger la tonalidad del color elegido esa noche. Percibir el rojo y el calor en invierno, inundar el espacio de colores fríos en verano o trasladarse durante la noche del verde selvático a los naranjas del desierto son percepciones también buscadas por el cliente.

La zona de lavabos y de barra son una caja negra atrapada en la tela de araña, un espacio recto, funcional, inundado de maquinaria en la zona de barra y con un guiño de color en los lavabos.

En este bar lo que no es blanco es negro. La caja de servicios, el proyectado acústico que envuelve el local, las instalaciones, los focos puntuales, el mobiliario, el suelo... Todos y cada uno de ellos cumplen su función pero a la vez pasan desapercibidos para dar importancia al blanco de la malla que resaltando sobre lo demás configura realmente la percepción del espacio.

Desde fuera de noche es una extraña lámpara de colores variables según la noche y de día un volumen azul intenso de facetas irregulares.